Cirugías Estéticas

Cirugía de nariz

Cirugía de Nariz

La rinoplastía o cirugía de nariz es uno de los procedimientos más comunes en cirugía plástica. Se utiliza para reducir o aumentar el tamaño de la nariz, cambiar la forma de la punta o del puente, agudizar la abertura de los orificios nasales o cambiar el ángulo entre la nariz y el labio superior.

¿Por qué hacerse una cirugía de nariz?

Ya sea por efecto de nacimiento o por lesión, el tamaño o la forma de la nariz puede ocasionar problemas y éstos pueden ser no sólo estéticos. El objetivo de esta intervención es conseguir una armonía en su forma y tamaño, y mejorar su funcionalidad, cuando la respiración se ve afectada. Se pretende que la nariz no sea únicamente más bonita, sino que respire mejor.

La rinoplastía o cirugía de nariz es por ello una de las intervenciones más solicitadas por nuestros pacientes de menos de 30 años, si bien se practica a personas de todas las edades.

Técnicas empleadas

En la mayoría de los casos, la operación se realiza por el interior de la nariz por dentro de los “agujeros”, con una sencilla incisión. En estos casos la cicatriz es del todo invisible. En los casos más complicados se opta por un procedimiento abierto, mediante una incisión en el tejido vertical que separa las fosas nasales.

Al terminar la operación, el cirujano aplica una férula para ayudar a que la nariz mantenga su nueva forma. También coloca rellenos nasales o férulas suaves de plástico en las fosas nasales para estabilizar el puente, durante, al menos, las primeras 24-48 horas.

Si se remodela sólo el cartílago nasal, no es necesaria la aplicación de yeso. Pero sí es necesario aplicarlo durante 7 días cuando se remodela la parte ósea.

Es habitual que los no profesionales piensen que la dificultad principal de la operación reside en la modificación ósea, sin embargo ésta es la parte más sencilla. Lo más importante es que el cirujano moldee el cartílago de tal manera que la punta resulte natural y homogénea con el resto de la nariz y del rostro.

Anestesia

La cirugía de nariz se realiza habitualmente en régimen ambulatorio, es decir, sin hospitalización. La anestesia suele ser una “general corta”, para tener en todo momento controlada la función respiratoria, aunque en algunos casos menos severos, sería posible realizar este tipo de intervención, mediante anestesia local + sedación, con lo que el paciente está despierto durante la intervención, aunque totalmente relajado e insensible al dolor.

Duración de la operación

La intervención dura alrededor de una hora, variando ligeramente en función del tipo de lesión a corregir.

Recuperación

Después de la cirugía de nariz, sobre todo durante las primeras 24 horas, el paciente siente molestias leves en la zona nasal y su rostro se inflama (pero en menor medida de lo esperado). Para evitar estos efectos de la intervención el cirujano receta anti-inflamatorios y calmantes. Asimismo, después de la cirugía, el paciente siente que la nariz está tapada durante una o dos semanas por lo que se recomienda no sonarse, para dejar que los tejidos se recuperen.

No obstante, el postoperatorio en su conjunto se tolera fácilmente, ya que las molestias realmente ocasionadas por la intervención no son importantes.

La mayoría de los pacientes pueden realizar sus tareas normales al cabo de dos o tres días. Aún así, el cirujano le recomendará no realizar actividades que requieran esfuerzo físico (correr o nadar, por ejemplo) durante las primeras semanas después de la operación.

¿Quedarán marcas?

Cuando la intervención se realiza desde el interior de las fosas nasales la cicatriz es también interior, por lo que no es en absoluto visible.

Cuando, por su complejidad, se requiere un procedimiento abierto, la incisión se realiza en el tejido vertical que separa las fosas nasales, pero la cicatriz, al cabo de unas semanas, es difícilmente inapreciable.

¿Hay efectos secundarios?

Precisamente, uno de los objetivos es que el paciente respire igual o mejor. Por tanto, después de la operación, podrá hacer deporte en la misma forma, o mejor, que antes de someterse a ella.

Resultados

Si bien el resultado de la operación se aprecia de inmediato, el resultado definitivo no se obtiene hasta pasados dos o tres meses, pues durante este tiempo persiste una cierta inflamación nasal, que va disminuyendo paulatinamente.

Vea Fotos de Antes y Después de una Cirugía de Nariz

La primera consulta

En la primera consulta, un médico especialista analiza las condiciones del paciente y la estructura ósea de la frente y del rostro en su conjunto.

La nariz más estética es justamente la que mejor se adecua al resto de la estructura de la cara. La única forma de lograr que una persona, que no conozca previamente al paciente, no note que ha sido operado, es cuidando la armonía final de la nariz con el resto del rostro.

Por tanto, será el médico quien, de forma profesional, le recomendará la mejor solución respecto al tamaño y forma final, considerando la estructura ósea general, las modificaciones a realizar y la mejor forma de hacerlas.

También resolverá las dudas que el paciente se plantee y le indicará las expectativas razonables que puede tener respecto al resultado final del tratamiento.

Seguimiento

En el centro se siguen las más estrictas normas de calidad, que van más allá de la intervención. Por ello se realiza un detallado seguimiento postoperatorio, en el que se cuida de que el paciente se sienta seguro y acompañado. El seguimiento consta de una serie de consultas de reconocimiento, en las que se comprueba que el proceso sigue el curso natural.

La primera consulta postoperatoria suele hacerse al día siguiente y en ella se lleva a término la primera cura. A partir de ese día, se sigue detalladamente el proceso de recuperación y no se da el alta definitiva hasta un año después de la intervención.

Consejos si piensa operarse

1. Asegúrese de que el cirujano tiene la titulación correspondiente y una dilatada experiencia en la intervención específica a la que va a someterse.

2. Consulte en más de un centro. Entrar en un quirófano no debe decidirse por impulso. Infórmese y asegúrese de que la técnica y el resultado final sean los más adecuados a sus características físicas.

3. Asegúrese de que la anestesia que recibirá será la más segura, adecuada y cómoda para usted. Verifique también que el equipo de anestesistas esté formado sólo por médicos especialistas de primer nivel.

4. Si tiene la posibilidad, pregunte a amigos o conocidos, busque a personas de su entorno que se hayan operado en el centro que seleccione. Deje que le cuenten su experiencia.

5. Asegúrese de acudir a un centro debidamente homologado por las autoridades sanitarias. No tome ningún riesgo innecesario y elija poniendo siempre en primer lugar su seguridad personal.

Expectativas

Cuando a una persona le gusta su aspecto, se siente más segura y más cómoda consigo misma y con su entorno. Su cuerpo está más acorde con la idea que tiene de él y ello redunda en una mejor salud, tanto física, como psicológica.

No obstante, para que esto sea así, es fundamental que las expectativas sean razonables y se sigan las indicaciones de un cirujano experimentado.

El médico debe considerar las necesidades y aspiraciones del paciente, siempre en el contexto de sus características físicas. Y el paciente debe seguir los consejos de su médico para que el resultado final sea el óptimo.

Nota: La información brindada en este sitio web está dirigida a apoyar y no a reemplazar la relación entre Usted y su médico.

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